Cómo los Proveedores de Servicios de Internet pueden liderar la transición hacia modelos circulares en la región con mayor generación de RAEE per cápita del mundo en desarrollo, reduciendo costos operativos y huella ambiental mediante remanufactura y reuso.
Enfoque regional: Este documento incorpora datos específicos de América Latina y el Caribe (ALC), donde la brecha entre generación de residuos electrónicos y capacidad de gestión formal representa tanto el mayor desafío como la mayor oportunidad del sector.
La industria electrónica global opera bajo un modelo lineal: fabricar, usar y desechar. Los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) son la corriente de residuos de más rápido crecimiento en el mundo, alcanzando 62 millones de toneladas en 2023, con una proyección de 82 millones para 2030.1
Pese a que estos residuos contienen materiales valiosos como oro, plata, cobre, paladio y tierras raras, entre otros, apenas el 22.3% se gestiona formalmente a nivel global.1 El valor de los materiales no recuperados supera los $91.5 mil millones de dólares anuales.1
América Latina y el Caribe (ALC) generó 4.7 millones de toneladas de RAEE en 2022, con un crecimiento del 49% respecto a 2010, siendo Brasil el mayor generador de la región con cerca de 2.1 Mt (Millones de toneladas), seguido por México con 1.0 Mt y Argentina con 0.4 Mt, para 2022 sólo 13 países de ALC contaban con legislación nacional sobre RAEE y su aplicación es heterogénea.1
Se estima que la región pierde alrededor de 1,700 millones de dólares anuales en materiales recuperables que terminan regularmente en rellenos sanitarios o el mercado informal.
"Un equipo electrónico que termina en un relleno sanitario en Latinoamérica no es solo un residuo: es carbono emitido, minerales críticos perdidos para siempre y una oportunidad económica desaprovechada en una región donde cerca del 40% de los hogares aún no tienen conectividad de calidad."
La economía circular propone un modelo regenerativo que busca mantener los productos, componentes y materiales en su máximo valor durante el mayor tiempo posible.5 Para la industria electrónica, esto implica diseñar para la durabilidad, facilitar la reparación, promover la remanufactura y cerrar los ciclos de materiales.
Según la Ellen MacArthur Foundation, la economía circular podría generar beneficios económicos de hasta $4.5 billones de dólares a nivel global para 2030.5 Para América Latina, el BID estima que la transición a modelos circulares en manufactura y tecnología podría reducir las emisiones de CO₂ de la región en hasta un 23% para 2030.6
América Latina es uno de los mercados de telecomunicaciones de mayor crecimiento. Con cerca de 490 millones de suscriptores de internet3 y una tasa de penetración que alcanzó el 78% en 2024,3 la región alberga decenas de miles de ISPs, desde grandes operadores como Claro, Movistar, Tigo, hasta miles de ISPs regionales y comunitarios (WISPs y FTTx locales).
Un ISP mediano con 100,000 suscriptores en LATAM puede rotar entre 15,000 y 30,000 equipos al año. Si sólo el 55% tiene potencial de remanufactura, estamos en un escenario entre 8,000 y 16,000 unidades recuperables — equivalentes a un ahorro de CAPEX de $400,000 a $800,000 USD anuales a precios de equipo nuevo.
La remanufactura devuelve al equipo a un estándar funcional equivalente al original a través de un proceso industrial riguroso. Estudios del sector indican que un equipo remanufacturado puede tener un costo entre 40% y 70% menor que uno nuevo, con desempeño equivalente certificado.8
Diagnóstico funcional, pruebas de rendimiento, análisis de componentes (procesadores, memorias, antenas, fuentes de poder). Se establece si el equipo califica para remanufactura, reuso directo o reciclaje de materiales.
Reemplazo de componentes defectuosos, limpieza industrial, actualización a versiones de software más recientes y pruebas de homologación. El proceso puede reducir la huella de carbono del equipo en un 70% frente a fabricar uno nuevo.8
Los equipos aprobados reciben validaciones de calidad y se reintegran al inventario como "CPE remanufacturado" para nuevas instalaciones, reduciendo la necesidad de compra de equipos nuevos y la exposición a fluctuaciones de precios de importación.
Los equipos que no califican se canalizan a gestores certificados de RAEE, recuperando metales preciosos y materiales críticos. En LATAM, el cobre recuperado de RAEE electrónicos tiene un valor de mercado de $10 a $12 USD/kg, y los PCBs pueden contener hasta 300 g de oro por tonelada.1
El contexto de brecha digital de América Latina hace que el reuso tenga un valor social adicional único. Con más de 200 millones de personas aún sin acceso a internet en la región,3 los equipos reusados son un habilitador de conectividad de bajo costo.
Equipos recuperados de zonas urbanas redistribuidos en comunidades rurales o periurbanas, donde los requerimientos de velocidad son menores. Apalanca los programas de conectividad rural de gobiernos y el BID.6
Alianzas con municipios, ministerios de educación y ONGs para dotar de conectividad a escuelas y centros comunitarios con equipos certificados reusados. Impacto social medible y reputacional en ESG.
Venta a ISPs más pequeños, cooperativas o empresas de menor escala que buscan equipos a precios accesibles. El mercado de equipos remanufacturados de red crece a una tasa del 12% anual en la región.8
Uso en entornos de prueba, formación de técnicos y validación de configuraciones. En LATAM, donde la escasez de técnicos certificados es crítica, los equipos reusados facilitan la formación a bajo costo.
Cada equipo remanufacturado o reutilizado evita la fabricación de uno nuevo. Los beneficios ambientales directos incluyen:
"En América Latina, la economía circular en telecomunicaciones no es solo sostenibilidad: es soberanía tecnológica, reducción de dependencia de importaciones y democratización del acceso a internet."
— Perspectiva sectorial · Telecomunicaciones & Sostenibilidad · LATAM 2026Mapear el inventario de equipos en campo, en bodega y en proceso de baja. Establecer tasas de rotación, vida útil real vs. estimada y potencial de recuperación. Identificar regulaciones vigentes de RAEE en cada país de operación.
Crear protocolos de recolección, clasificación y diagnóstico técnico. Definir criterios de calidad para remanufactura y reuso según tecnología (GPON, DOCSIS, FWA, LTE) y segmento de cliente.
Convenios con gestores certificados de RAEE, integradores de remanufactura y organizaciones de inclusión digital. Explorar incentivos fiscales disponibles en cada país por gestión responsable de residuos electrónicos.
Cuantificar y comunicar resultados: toneladas de RAEE evitadas, CO₂ no emitido, ahorros en CAPEX, equipos redistribuidos socialmente. Alinear con marcos GRI, ODS 9, 12 y 13, y estándares de reporte de la CEPAL para telecomunicaciones.
La economía circular en telecomunicaciones latinoamericanas no es solo tendencia: es la próxima ventaja competitiva, regulatoria y financiera. Comparte tu perspectiva y comenta este artículo.
© Marzo 2026 · John Olarte
Fuentes primarias verificadas: ONU, ITU, CEPAL, BID, GSMA, Anatel, Ellen MacArthur Foundation